La importancia del afecto

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La importancia del afecto

Mensaje  Iñigo el Vie Oct 22, 2010 6:15 pm

Siguiendo la linea marcada por Luis (no te vayas todavía, no te vayas por favor,...), sobre la importancia del afecto, y como influimos en como son nuestros perros os hago un copia y pega del siguiente artículo de la página: http://www.el-mundo-de-los-perros.com/index.html. Y en el que también hay información sobre etología (diferencias entre lobo y perro), adiestramiento,...

LA CLASE DE DUEÑO QUE TU SEAS y LAS CLASES de RELACIONES que sostengas con él siguen siendo, para tu cachorro, los factores ambientales más importantes que determinarán la clase de perro que llegará a ser, los problemas a que se enfrentará en su búsqueda de la madurez y las maneras en que tratará de resolver estos problemas.

O lo que es lo mismo, lo que más influye en la manera de ser de un perro es la manera de ser del dueño a través de la clase de trato que le haya administrado.

Diferentes clases de dueños

La conducta del perro no dependerá simplemente de un aspecto de tu conducta y personalidad , sino más bien del efecto combinado de muchos aspectos de las mismas.

Todo influye... conducta del perro

....La ansiedad, la agresividad, la estabilidad emocional, la identidad personal,la sensibilidad, la autoestima, etc., constituyen dimensiones de tu personalidad muy influyentes.

Si eres ansioso generarás un ambiente propenso a la angustia, tu agresividad mal controlada propiciará un ambiente inestable, si tienes una identidad personal débil ofrecerás un medio inconsistente y empobrecido que dificultará la formación de una identidad congruente en tu perrol, etc.

Sin embargo las dos dimensiones de la conducta del perro más influyentes son el afecto y el control. No solamente son las más influyentes, sino que son las más estudiadas.

Como variables bipolares, las definiremos así: Afecto-Hostilidad y Control-Autonomía.

Los dueños afectivos....

- Quieren y aceptan a los perros.

- Son afectuosos, cariñosos y lo demuestran espontánea y frecuentemente.

- Aprueban: buscan continuamente acciones de los perros bien realizadas para manifestarles

su aprobación.

- Comprenden: buscan la explicación. Prefieren comprender a juzgar.

- Ponen interés: se dedican realmente a los perros. Dedican tiempo.

- Castigan poco. Les duele tener que castigar.



Los dueños controladores...

- Imponen muchas restricciones. Prohiben mucho. Acotan espontáneamente.

- Hacen cumplir estrictamente las normas.

- Exigen conductas recatadas: ladridos, limpieza, ruido, etc. conducta del perro

- Exigen obediencia estricta a sus prohibiciones. Prohiben y controlan especialmente las manifestaciones sexuales y el juego violento que sugiera agresividad.

La Combinación del Afecto y la Disciplina

¿que conducta del perro genera?

Si se combinan entre sí estas dos variables, hay cuatro grupos de propietarios:

Los afectuosos que tratan a sus perros con control o disciplina
Los afectuosos que tratan a sus perros con autonomía
Los hostiles que tratan a sus perros con control o disciplina
Los hostiles que tratan a sus perros con autonomía
El siguiente cuadro sintetiza lo que ocurre cuando se combinan esas dos variables.


Si Educas con Afecto y Autonomía

En las personas esta combinación genera una buena autoestima. En el perro debe propiciar algo similar porque le proporciona muchas características deseables:

Seguro. Activo.
La seguridad en sí misma le facilita su iniciativa y actividad.

Comunicativo. Afectivo.
El trato afectuoso abre el camino la comunicación, mientras que la hostilidadla dificulta.

Socialmente autoafirmado. Tiende a mostrar iniciativas.
Incluso los perros que apuntaban timidez desde sus primeros años, superan mejor sus inhibiciones con este trato.

Las características no deseables que genera este trato son poco importantes si el propietario tiene ideas claras sobre el control de la agresividad:

Algo dominante, caprichoso, mandón o tirano.
Algunas explosiones de agresividad.
El autocontrol en tu perro lo logras ejerciendo control sobre él. Por eso el trato autonómico dificulta el autocontrol y consecuentemente favorece la conducta agresiva. La concurrencia del afecto limita la conducta agresiva a explosiones de agresividad que pasan pronto.

Algo desobediente.
Normalmente esta clase de perro se comportará así en tu casa, si le has permitido tal comportamiento.

Fuera del hogar, cuando pasa a manos de un conductor de trabajo, adiestrador, veterinario,
peluquero, etc. y se le exige, aunque manifieste una cierta tendencia a la desobediencia y a la espontaneidad, suele controlarse. Aprende fácilmente a mantener una conducta diferente contigo y con otras personas que le controlan más. conducta del perro

El exceso de autonomía aumenta las características no deseables que acabas de leer y propicia la inestabilidad emocional, por falta de autocontrol, y la poca autoexigencia.

La inexistencia de autoexigencia se traduce en inconstancia porque busca hacer lo que le apetece en cada momento. La inconstancia se traduce en dificultades para “entregarse” en los aprendizajes que requieran esfuerzo.

Además si no es portador de una genética muy pacífica, suele chocar continuamente con otros perros. conducta del perro

Es tan provocador que incluso cuando pasea atado a ti, aunque no provoque visiblemente, los demás perros suelen percibir su actitud chulesca y le gruñen.

Esto, a largo plazo, genera inseguridad en la comunicación y en la actuación social.

Es normal que tras años de una actitud altanera y retadora en el parque, aburrido y dolorido por tanto mordisco sin sentido, adopte en sus salidas, sólo en las salidas, una actitud distante hacia los demás perros. El problema puede darse cuando, de este modo, tontamente, haya desarrollado una motivación hostil (busca hacer daño).

En las personas, la combinación de afecto con exceso de autonomía, si eliminas los mordiscos, genera las mismas consecuencias.

Si Educas con Afecto y Control (lo ideal)

Esta combinación también genera una buena autoestima o bienestar consigo mismo y por tanto, también proporciona al perro muchas características deseables:

Seguro
Activo.
Es activo como el anterior pero controla mejor su actividad. conducta del perro

Comunicativo aunque mucho más comedido o autocontrolado que el anterior.
Desarrolla una buena resistencia a la frustración.
Desde cachorrito le acostumbras a hacer lo que debe. Aprende a aguantar sus deseos caprichosos y llega un momento en que esto no le supone ninguna frustración.

Agresividad controlada o educada.
Normalmente si educas mediante esta combinación de afecto y disciplina, obligas al perro a que autocontrole su agresividad. Si además hay poca frustración que “encienda mechas” es fácil que tu perro muestre una agresividad bien educada.

Obediente.
Menos iniciativa, pero más eficacia.
Quizás sea menos autónomo que el anterior, pero es más eficaz. Trabajando hace menos cosas “de listo”, pero saca más trabajo. En el bosque, suelen ser perros becaderos quizás algo faltos de brillantez, de esa combinación de astucia e iniciativa que te deja boquiabierto, pero resultan muy eficaces.

Ocurre lo mismo que en los humanos: Hay personas muy ocurrentes dotadas de una gran creatividad, pero que jamás "prepararán una exposición" porque carecen de la autoexigencia y de la capacidad de trabajo para desarrollar sus ideas. Hay otras, quizás menos brillantes, que "completan una y muchas exposiciones" porque saben exigirse a sí mismas y trabajar sus ideas. conducta del perro

El exceso de control genera características nada deseables:

Sumiso, carente de iniciativa y de competitividad.
Poca motivación de dominio de tarea. Poca necesidad de hacer bien las cosas.
Dependiente. Pasivo. Conformista.
Con la ansiedad del dependiente.
Se muestra sereno y seguro mientras no haya problemas o no tenga que tomar decisiones. Cuando tiene que resolver sólo sus necesidades o tomar decisiones, se carga de ansiedad y adopta actitudes regresivas, infantiles.


Cuando Educas Con Hostilidad y Control
conducta del perro

La hostilidad combinada con el control favorece las siguientes características:

un gran resentimiento paralizante ( lo mismo que muchas personas adultas que se criaron en instituciones de beneficencia).
La hostilidad provoca espontáneamente una reacción de contrahostilidad, pero al perro educado bajo esta combinación conductual, no sólo no se le permite expresar en su conducta la contrahostilidad, sino que, muchas veces ni siquiera llega a tomar conciencia de ella.


Imagina que un superior es hostil contigo. Tú experimentas una necesidad de contrahostilidad. Tomas conciencia de ello y si no te conviene manifestar tu reacción en tu conducta, cuando menos, reaccionarás descalificando a tu superior en tu fuero interno o desahogándote con algún amigo.

Imagina ahora que el superior hostil es tu padre. Además imagina también que te ha inculcado desde pequeño que a un padre se le debe todo respeto y que un buen hijo no falta a su padre ni siquiera con el pensamiento. conducta del perro

El acto hostil de tu padre generaría en ti contrahostilidad y sentimientos de culpa, pero los sentimientos de culpa te impedirían tomar conciencia de tu necesidad de responder con hostilidad. Quedaría abierto ante ti el camino al trastorno emocional. Por tanto...

Trastornos emocionales.
Propensión a accidentes.
Nada tiene de extraño que los accidentes proliferen en los años de mayor vigor y descontrol emocional, pero se puede precisar aún más: cuando un especialista inicia un análisis sobre la seguridad e higiene de una factoría lo primero que pide son los nombres de los operarios con imán hacia los accidentes.

En efecto, la mayoría de los accidentes coinciden en unas pocas personas. Se trata de sujetos en los que el discurrir de su pensamiento, la atención y la percepción misma se encuentran perturbados por las emociones. conducta del perro

En los cachorros y en los perros jóvenes ocurre algo similar. Esta combinación conductual propicia los atropellos, envenenamientos, etc. porque genera animales atolondrados.

Su autoestima es deficiente.
Son “pobres-perros”, porque si fuesen hombres serían “pobres-hombres”.

Le falta confianza en sí mismo e interés por adoptar papeles de adulto.
Socialmente se retrae.
Es común que presente dificultades para comunicarse socialmente en el parque.



Y Si Educas con Hostilidad y Autonomia...

Descontrol conducta del perro
Mala resistencia a la frustración
Capricho
Inconstancia
Agresividad, facilidad para que se genere motivación hostil.
Resentimiento, pero ahora se trata de un resentimiento que le mueve a actuar.
Como es tratado con hostilidad, experimenta la contrahostilidad o el resentimiento, y como no ha sido inhibido carece de autocontrol.

El resentimiento que le mueve a actuar sin control, se traduce en conductas muy agresivas y poco reguladas por la conciencia, que propician el choque con las leyes que regulan la sociedad de los humanos.

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Re: La importancia del afecto

Mensaje  HOSHI el Vie Oct 22, 2010 7:50 pm


....No te vayas todavía,
que hasta la guitarra mía
llora cuando dice adiós. bien Razz Razz

Gracias Iñigo una vez mas por haber sabido plasmar lo que algunos no somos capaces de explicar en breves lineas.

Para mi es fundamental el tema del afecto y la vinculacion estrecha entre perro y humano.

".....Como variables bipolares, las definiremos así: Afecto-Hostilidad y Control-Autonomía.

Los dueños afectivos....
- Quieren y aceptan a los perros.
- Son afectuosos, cariñosos y lo demuestran espontánea y frecuentemente.
- Aprueban: buscan continuamente acciones de los perros bien realizadas para manifestarles
su aprobación.

- Comprenden: buscan la explicación. Prefieren comprender a juzgar.
- Ponen interés: se dedican realmente a los perros. Dedican tiempo.
- Castigan poco. Les duele tener que castigar.
...."

Estos puntos lo sintetizan todo de maravilla.
Y como cuando, al igual que tu y otras personas tenemos mas de un perro en casa aun se ahonda mas en esa faceta afectiva y disciplinaria, tanto para el perro como para el humano.

Las contrapartidas al esfuerzo son aun mayores en cuanto a satisfaccion por ver su evolucion. Poder dar de comer a los perros uno detras de otro sin que metan el hocico en el comedero que no es el suyo, que puedan beber de un bebedero portatil sin gruñirse por temas de propiedad-dominancia, que compartan juegos y espacio para dormir , paseos jugando y obedeciendo las ordenes de parar y arrancar sin tener que chillar y andar a tirones ....tolerarles su esponteneidad para ir de un lado para otro ( que leches, que son perros...) y eso un dia tras otro y ademas sabiendo entre ellos cual es su lugar en la natural jerarquia animal.

Con afecto y disciplina conjuntamente podemos obtener muchisimo mas unos de los otros , para mi no hay duda.

cotilleo gracias

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Re: La importancia del afecto

Mensaje  Shibabcn el Vie Oct 22, 2010 9:59 pm

Felicidades, Iñigo, uno de los mejores post acerca de la educación de nuestros perros, lo usaré para un apartado en la web, creo que es una excelente información orientativa que puede ayudar a entender los diferentes roles que podemos adoptar al educar a nuestros canes, bravo bien cotilleo adoracion

Aprovecho para poner una entrevista a Jaime Vidal, creo que ya he comentado que para mí es uno de los mejores etólogos que tenemos en nuestro país, en ella habla de muchos aspectos de la educación del perro y su comportamiento, sacando la reflexión sobre perros PPP:

Deberíamos de mirar que perfil de personas cogen un pitbull y luego mirar que tipo cogen un golden retriever, a mí me gustaría que se intercambiasen los papeles y que quienes cogen un pitbull cogiesen un golden, y viceversa, a lo mejor nos llevaríamos una sorpresa


Me gustaría resaltar una frase de todos modos:
Además si no es portador de una genética muy pacífica, suele chocar continuamente con otros perros
Esto realmente me fustra, muchos etólogos y estudios rechazan que el rasgo de agresividad dentro de la herencia genética, en cambio sí se acepta esta transmisión para el tema pacífico, no sería mejor el concepto de perro equilibrado? Y si la sumisión o docilidad son hereditarias no debería serlo entonces tb la agresividad (habría que analizar el tipo de agresividad y su origen, por supuesto).

Saludos!

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Re: La importancia del afecto

Mensaje  Aliena el Sáb Oct 23, 2010 12:32 am

Muchas gracias Iñigo, un articulo muy bueno que nunca habia leido bien

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Re: La importancia del afecto

Mensaje  Iñigo el Dom Oct 24, 2010 8:30 pm

La verdad, Carlos me parece muy interesante la reflexión que haces sobre si realmente la agresividad es algo innato o si es una respuesta adquirida y como influye esto en la educación canina. Personalmente, aunque existe una predisposición o conductas preprogramadas creo que las conductas se aprenden y se enseñan, todos los animales, incluidos los humanos, presentamos agresividad instintiva como factor selectivo de adaptación aunque la agresividad patológica pueda presentarse en cualquier individuo de cualquier especie o raza.

Por ejemplo si la madre presenta agresividad aprendida, los cachorros pueden con una amplia probabilidad, ser peligrosos también, no por genética sino por aprendizaje, es decir, la agresividad no adaptativa no se hereda pero puede ser aprendida. Todas las razas pueden ser agresivas por aprendizaje o por deficiencia pero todos “traen” en su mensaje genético solo aquella parte de la agresividad necesaria para la supervivencia.

La agresividad no es innata (Una conducta será innata cuando el individuo que la ejecuta ha sido aislado desde el nacimiento y es capaz de realizarla aún cuando lo colocamos en un contexto diferente). Los estudios actuales apuntan a que la heredabilidad de la conducta no es significativamente distinta de cero. Hay un carácter que si se transmite en un porcentaje mayor: el miedo, pero nunca la agresividad. Es decir un perro no nace con esa "supuesta" agresividad sino que la aprende de sus progenitores o de los humanos.

De todos modos,

se sigue debatiendo si existen unas emociones básicas (y cuales serían) que compongan al mezclarse todo el arco emocional o si existen múltiples emociones distintas. Esta polémica nos es indiferente desde el punto de vista práctico pues lo que nos importa es cómo tratar con una determinada emoción, dándonos igual si esta es “pura” o resulta de combinar otras dos o tres emociones.

Donde sí parece haber un cierto consenso es en la utilidad de las emociones: Predisponen o dirigen la conducta de forma espontánea en momentos comprometidos para el organismo donde la respuesta cognitiva resultaría ineficaz por lentitud o por insuficiencia de datos. Pongamos un ejemplo que aclare esto: si despertamos de noche, en nuestra casa, por el sonido brusco de alguien entrando por la ventana no nos paramos fríamente a analizar la situación “¿esperaba a alguien a las cuatro de la mañana?, ¿cuál de mis amigos consideraría esto gracioso?” lo que hacemos es sentir miedo y el miedo le dice a nuestra cognición: no hagas una lista, primero corre y ponte en seguridad (o golpea al intruso). En este caso la cognición es un proceso lento para dar una respuesta útil a nuestro problema pues si el intruso realmente es una amenaza cuando concluyamos qué hacer ya será demasiado tarde. Otro ejemplo es la conducta amorosa, cuando nos enamoramos no tenemos todos los datos de la persona elegida y si le preguntáramos a la cognición “¿es la persona adecuada?” ésta nos respondería “lo siento no tengo datos suficientes para decidirme”, en este caso la emoción toma las riendas y rellena esos huecos que le faltan a la cognición para concluir. La cognición es como un programa de ordenador donde si falta uno de los datos requeridos por la aplicación ésta no puede continuar trabajando.

La dificultad de trabajar con emociones está en dos puntos concretos, que son involuntarias y que la conducta que generan no se rige por las mismas leyes que la conducta generada por actos cognitivos, por esto vamos a hablar no de aprendizaje emocional sino de gestión emocional, pues los procesos emocionales no van a aparecer a nuestra voluntad y su forma de expresión tampoco va a ser la que deseemos (puedo enseñar a un perro a asociar casi cualquier conducta a, por ejemplo, el comando SIENTA: sentarse, traerme un objeto, ponerse a dos patas... pero ante una situación de miedo intenso sólo puedo programar conductas de agresión hacia la causa del miedo o de huida, alejamiento, de esta). Necesitamos saber cómo manejar niveles de emoción que perturban el pensamiento “frío”, la cognición más aséptica.

Esta última coordenada del adiestramiento nos va a permitir influir en dichas conductas emocionales: agresión, miedo, ansiedad, alegría, estrés... La ignorancia de técnicas de gestión emocional y el uso de técnicas conductistas o cognitivas en estas situaciones sólo nos dará
resultados parciales, incompletos y que fácilmente desaparecen al subir el nivel emocional por encima de aquel en que hemos entrenado al perro.

Las emociones tienen una serie de conductas preprogramadas de actuación que no se enseñan, vienen de serie con cada especie. El miedo por ejemplo nos deja el rostro blanco y frío, esto es una respuesta fisiológica: nuestra sangre baja a las piernas para preparar nuestra huida, también sentimos un displacer interno muy fuerte, una sensación desagradable. Analizado a la vista de la anterior definición de emoción vemos que el miedo efectivamente es un sentimiento involuntario caracterizado por un estado biológico –sangre concentrada en los miembros inferiores, temblor...-, un estado psicológico –displacer, incomodidad- y unas tendencias a la acción propias –huida o agresión. Por ello en situaciones fuertemente emocionales no podemos recurrir a las normas cognitivas que le hayamos dado al perro, su sistema de seguridad se activará y desconectará a la cognición. Pero sí podemos, teniendo en cuenta lo anterior, programar una conducta de huida
que nos convenga, por ejemplo: un perro con miedo a las detonaciones puede ser enseñado a huir hacia su dueño (que aprovechará para atarlo) en lugar de hacerlo sin control, con el consiguiente riesgo de atropello o perdida. En esa circunstancia intentar que ejecute una
conducta aprendida que no dé salida a la emoción es inviable. Debemos tener en cuenta estas conductas preprogramadas (también llamadas instintivas) para desarrollar trabajo en niveles emocionales altos, conocer hasta que punto se pueden modelar para adecuarlas a nuestros
objetivos, algunas son muy fijas en su manifestación, otras son muy variables.

El otro punto a tener en cuenta en gestión emocional es que el control cognitivo no se pierde de golpe, se va perdiendo según aumenta la intensidad de la emoción. Podremos actuar más o menos según esto, veremos como se segmenta una emoción en base a la intensidad y qué
trabajos y objetivos se pueden llevar a cabo en cada uno de esos segmentos. A veces nos puede interesar subir o bajar el nivel emocional durante las sesiones para estructurar una conducta u otra en el perro, siguiendo el ejemplo anterior si el perro recibe justo a su lado una fuerte
detonación no podemos canalizar su huida hacia el dueño pues el nivel emocional es máximo y no recibe prácticamente ninguna información, pero podemos detonar a una distancia del perro donde aparezca miedo y ganas de huir pero a menor nivel y colocar al dueño en el camino de
huida para que cuando llegue el perro lo coja y lo lleve a la seguridad (si la conducta que programemos no lleva al perro finalmente a la seguridad no será de huida, no dará salida a la emoción presente y no aparecerá cuando dicha emoción aparezca a máximo nivel), repitiendo
esto varias veces el perro adapta su conducta de huida preprogramada a la forma de huir más eficaz: ir hacia el dueño, de forma que ante una detonación cercana terminará huyendo, como pretendíamos, hacia su dueño.

Esto tiene otra consecuencia interesante: si a través de las conductas emocionales que diseñemos el perro encuentra solución a la emoción que siente empezará a tener seguridad en que puede resolver la situación emocional (huir, si se llega a la seguridad, es una solución al
miedo) y con ello empezará a tolerar niveles progresivamente más altos de emoción, lo contrario que sucede cuando su conducta no le está solucionando el problema: que pierde el control cognitivo ante estímulos emocionales cada vez más leves. Así el trabajo emocional para una
respuesta de miedo combina el responder a ese miedo de la forma posible más conveniente con la disminución de miedo por la seguridad que damos al perro de poder solucionarlo con su conducta.

Las emociones no se muestran “puras” sino que en un momento concreto hay un número n de emociones con niveles puntuales. Esto se denomina estado emocional y debemos tenerlo en cuenta a la hora de planificar el trabajo.
http://www.voraus.com/v2/modules/wfsection/html/introduccion_CE.pdf

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Re: La importancia del afecto

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